El combate a la obesidad requiere del diseño de una política pública
Se ha insistido en darle al proyecto de composición nutricional de los alimentos una importancia mucho más grande de la que tiene. La verdad es aquí se ha puesto mucha pasión, pero yo creo que es una pasión totalmente equivocada.
Hace 30 años el principal problema que teníamos en Chile era la desnutrición. ¿Cómo se abordó la desnutrición? Se abordó poniendo cuántas calorías aportaba cada alimento? No, porque podríamos haberle dicho: "Mire, señora, déle más aceite a sus niños para que engorde".
No, lo que se hizo fue una campaña a nivel de todo Chile, donde se diseñaron elementos muy bien pensados primero para detectarla rápidamente. Entonces, se introdujo el subsidio único familiar, que solamente se le entregaba a las madres que llevaban a sus niños al consultorio y les hacían el control de niño sano. Porque ahí se pesquisaba si había un niño que estaba en riesgo de caer en desnutrición o ya estaba en desnutrición.
Una vez detectado un problema de desnutrición se enviaba inmediatamente a los niños a los centros que creó el doctor Fernando Monckeberg, a lo largo de todo Chile, donde se educaba a los padres, y se entregaba cariño al niño, porque se dieron cuenta que no solamente basta alimentar para que el niño aumente de peso, sino que además necesitaba de estímulo.
Y esos elementos no están en el proyecto que exige el etiquetado de la información nutricional que aprobó el Senado
¿Alguien cree de verdad que va a cambiar el comportamiento de los niños que les dicen "mamá, mamá, quiero este chocolate", porque esté etiquetado? ¿Alguien cree que eso va a cambiar? ¿Alguien cree que va a cambiar ese comportamiento porque sencillamente no va a haber publicidad durante el día?
Si se quiere abordar de verdad la obesidad, que es efectivamente la peor plaga que tenemos en materia de salud pública, no solamente en niños, también en adultos, hay que abordarlo de otra manera. Esta legislación no sirve para nada.
Si actualmente el Ministerio ordena, mediante el Reglamento Sanitario, cuáles son los etiquetados que tienen que tener los alimentos, ¿qué aporta este proyecto de nuevo? ¡Nada!
Y resulta que todos estamos contentos con éste proyecto de ley porque creemos que con esto vamos a reducir la obesidad; pero, mientras tanto, los programas en los consultorios para detectar la obesidad en adultos y en menores no existen. No hay suficientes nutricionistas en los consultorios ni en los hospitales y hay que esperar meses para poder tener una cita con ellos.
Es decir, no hay ningún estímulo, ni tampoco ningún castigo para la gente obesa. Si hay adultos obesos, ¿cómo vamos a evitar que hayan niños obesos? Porque, en el fondo, no hay ninguna conciencia al respecto.
Esto es un tema de salud pública. Esto es un tema de diseño de programas. Esto es un tema de seguimiento. Esto es un tema de estímulo y de castigos.
Esto no es un tema de etiquetado.
El etiquetado, existe desde hace años. Y el Ministerio ha hecho un buen trabajo en esta materia. Que lo podrá hacer mejor, ¡no tengo ningún problema! ¡Etiqueten todo lo que quieran! Pero si alguien cree que con eso va a disminuir la obesidad, perdónenme, pero me parece que es de una inocencia increíble.
Si el problema principal es la obesidad, ¿por qué no se ha implementado ya más deporte en los colegios? ¿Dónde está el deporte? ¿Dónde está la actividad física?
Hay una experiencia en Casablanca y los resultados fueron espectaculares. Eso se hizo con Córpora, en colegios públicos y en que en el fondo se les explicó a los niños, a los padres, cuál era un sano equilibrio en los alimentos y también entre los alimentos y la quema de calorías. Porque aquí no solamente nos debemos preocupar de cuánto se ingiere, sino también cuánto se quema.
Mientras no existan esos programas a nivel de consultorio, como se hizo con la desnutrición infantil no vamos a avanzar. Acá se tiene que detectar y acá se tiene que, en el fondo, decir a los padres, por ejemplo, que se les va a suspender el subsidio único familiar si el niño no adelgaza. O algo.
Tiene que haber estímulos y castigo para los padres si sus hijos con obesidad detectada no adelgaza. Se necesita un diseño cuidadoso de una política pública.
Mientras eso no exista, todo esto es música. No sirve de nada.
Yo no sé para qué tanta pasión, con el etiquetado nutricional de los alimentos, cuando en realidad todo el mundo sabe que esto en el fondo no va a significar absolutamente ninguna diferencia en las tasas a las que está creciendo la obesidad, tanto infantil como de adultos en nuestro país.