Además de la baja de peso, habitualmente se corrigen todas las patologías agregadas derivadas de la obesidad, como reflujo gastroesofágico, apnea de sueño, hipertensión, dislipidemia, hígado graso, hiperinsulinemia, diabetes, problemas osteoarticulares.
En la mayoría de los casos es posible suspender
los tratamientos farmacológicos para el control de estas enfermedades.
Contrariamente a lo que se sospechaba, los obesos no tienen un índice mayor de enfermedades mentales que la población general, además hemos visto que muchos de los síntomas mentales como la ansiedad y verdadera obsesión por los alimentos, algunos grados de depresión menor, que son comunes en los obesos mórbidos, se mejoran rápidamente cuando bajan de peso. Parece ser que la mejor terapia en estos casos es recuperar la autoestima, volviendo a un peso adecuado.