Una persona sufre de obesidad mórbida si tiene mas de 45 kilos de exceso de peso, sobre el peso considerado normal o ideal. Otra medida médica más exacta es una masa corporal de 40 (Kg/cms2) o más.
Para determinar el grado de sobrepeso, se usa el Indice de Masa Corporal
(IMC), que se calcula fácilmente (CALCULE
SU IMC)
Si éste es más de 40 (Kg/cms2), hablamos de obesidad mórbida, pero también en los casos en que hay patología agregada, como: hipertensión, diabetes, apnea del sueño, problemas articulares, u otros, se considera obesidad mórbida desde 35 de IMC.
La importancia de la obesidad mórbida es que constituye una grave enfermedad con riesgo cierto de vida, la gente que tiene una obesidad mórbida tiene doce veces más probabilidad de morir que una persona normal.
Se dice que un obeso mórbido complicado con alguna enfermedad agregada, diagnosticada a los 20 años, tiene pocas posibilidades de llegar a los cincuenta años.
Muchos de ellos pueden presentar síntomas, como ser grandes roncadores por reflujo gastroesofágico, en ocasiones despiertan ahogados, es lo que se llama apnea del sueño, por la grave dificultad respiratoria que significa el tener los pulmones prácticamente colapsados. En algunos casos sufren lo que se llama síndrome de Pickwick, y que consiste en que por la escasa ventilación pulmonar se pueden quedar dormidos sentados, a veces en situaciones de riesgo, como manejando mientras esperan luz verde en el semáforo.
También los obesos mórbidos tienen menor fertilidad, las mujeres sufren de trastornos menstruales y una incidencia mayor de algunos cánceres como el de mama y uterino. Además es más frecuente el infarto cardíaco y los ataques cerebrales, a esto hay que agregar los problemas psicológicos que arrastran habitualmente, especialmente si han sido obesos desde niños.
Muchos obesos mórbidos tienen dificultad para establecer una relación de pareja adecuada por el alto grado de inseguridad que les genera su enfermedad, además de cierto grado de sanción social que experimentan, pues en general no son bien aceptados por el medio, incluso por su familia. Habitualmente los obesos son relegados socialmente.