El balón intragástrico consiste en la instalación
de un globo en el estómago. Se infla con 500cc de líquido
teñido con azul de metileno. Este procedimiento se hace con anestesia
general y la introducción es por endoscopia. El mecanismo de funcionamiento
es que el balón inflado ocupa espacio en el estómago y
produce una sensación de saciedad con poca comida porque no cabe
más. El balón debe retirarse a los seis meses pues después
de ese tiempo se puede romper y puede producir una obstrucción
del tubo digestivo si avanza más allá del estómago.
El objeto de llenarlo con azul de metileno es justamente por si se rompe
el balón pues el colorante saldrá por la orina y nos permitirá retirar
el balón de inmediato antes que avance más allá del
estómago. Esta técnica es de utilidad para reducir 10 a
15 kgs. No es útil para obesos mórbidos.
Es importante que durante este periodo el paciente tenga apoyo con nutricionista y en ocasiones con psicólogo para desarrollar nuevos hábitos de alimentación y ejercicios, pues si no al retirar el balón recuperará inexorablemente su sobrepeso, por ese motivo se está utilizando cada vez menos.