Es esta cirugía es necesario tener unos días de dieta pues es deseable bajar unos pocos kilos antes de la operación pues esto facilita mucho el procedimiento. También recomendamos prepararse con ejercicios a la medida de las posibilidades, pues el estado físico mejora su respuesta a la cirugía.
Permanecerá de 3 a 5 días hospitalizado.
El primer día es conveniente estar en la UTI o Unidad de
cuidados intermedios. Es lo mismo en cirugía abierta o laparoscópica.
Sentirá las molestias propias de cualquier cirugía
abdominal, con dolor de las heridas operatorias, esto es menor
en la laparoscopia. Es importante levantarse desde el primer día,
pues esto facilita la ventilación pulmonar y reduce los
riesgos de tromboembolismo (coágulos en las venas de las
piernas que se pueden desprender al pulmón).
El primer día no debe ingerir nada, pero
al segundo día ya puede recibir líquidos y al siguiente
comerá papillas seis veces al día y así continuará todo
el primer mes. Debe ingerir lentamente bocados muy pequeños
para evitar atoros y vómitos.
El dolor en casa se controla con analgésicos orales. Debe
además recibir antiácidos orales durante tres meses,
además vitaminas que son de uso permanente, para reeemplazar
las vitaminas que se están ingiriendo en menor cantidad.
El régimen alimenticio durante el primer mes consistirá en régimen papilla, 60cc por 6 veces al día. El tipo de comidas es bastante amplio, puede ser comida habitual de la casa, p.ej. cazuela, pollo con arroz, verduras cocidas, carbonada, pero debe ser pasada por la licuadora. Pueden ser colados de guagua. Está autorizada la leche y derivados como yogurt, quesillo o queso fresco. Importante que coma en bocados pequeños, y lento. Evitar condimentos fuertes como ají, etc. Debe ingerir líquidos, unos dos litros diarios y puede ser agua, té, jugos de frutas cocidas, sin azúcar. Es recomendable que se levante todos los dias haga sus actividades en pie, recomendamos utilizar una faja de contención abdominal a lo menos por el primer mes. El primer control se realiza dentro de los 7 a 10 días del alta y el segundo 15 a 20 días.
Es recomendable iniciar actividad física
luego del segundo control post operado, iniciar con caminatas que
deben hacerse mas largas en forma progresiva hasta llegar a un
ideal de 20 cuadras, también se puede realizar durante los
primeros meses bicicleta y ejercicios en la piscina. El ejercicio
es fundamental pues si no los hace los músculos tienden
a atrofiarse. Es más fácil para el organismo consumir
la proteína muscular antes que la grasa. Esto produce debilidad
muscular y una sensación de decaimiento que reduce aún
más los deseos de hacer ejercicios. Esto se pasa sin embargo
haciendo ejercicios, que incrementan y protegen la masa muscular.
A partir del segundo mes los alimentos pueden empezar a ser picados
agregando algunas frutas y verduras, sin olvidar nunca la recomendación
de comer en bocados pequeños y en forma lenta, aumentar
su actividad física, pudiendo iniciar actividades en un
gimnasio en forma controlada por un profesional.
Desde el tercer mes podrá comer las mismas comidas que el
resto de su familia en porciones más pequeñas sin
olvidar comer en bocados pequeños, y lento. Lo ideal es
comer al menos tres o cuatro veces al día. No conviene saltarse
muchas horas sin comer.
Será controlado por nuestro equipo una vez al mes, y luego cada seis meses. A los dos meses es útil hacer una endoscopia y una radiografía con medio de contraste para verificar el tamaño del bolsillo y del paso a través del orificio de comunicación del estómago al intestino delgado. Al cabo de un año a año y medio usted habrá perdido entre un 80 a 90% de su sobrepeso.
Con la baja de peso estará iniciando una
nueva vida. Lo primero que ocurre es una mejoría de la autoestima,
con lo que se corrigen habitualmente algunos problemas psicológios
menores, habitualmente sin requerir una terapia propiamente tal.
Mejora la aceptación por los demás y por el sexo
opuesto. En ocasiones pueden producirse celos de su cónyuge
que ve que Ud. está
siendo más requerido por el sexo opuesto. Esto debe ser
manejado con el máximo de consideración.
La baja de peso la va a notar primero en el cambio de talla. En
ocasiones y especialmente si hace ejercicios, se reduce la talla
más que la baja de peso en la balanza, pues la masa muscular
pesa más que la grasa.
Generalmente hay mejoría de todos los problemas derivados de la obesidad. Los roncadores dejan de serlo rápidamente, se reduce el reflujo gastroesofágico. Se corrige el colesterol. La mayoría de los diabéticos dejan de requerir antidiabéticos. Desde luego aumentará su agilidad y desempeño también en el trabajo.
En el bypass generalmente se produce una intolerancia por los alimentos concentrados en azúcar. El paso directo al intestino delgado produce un cuadro bastante molesto de mareos, fatiga, náuseas, sudoración conocido como dumping. Esto es deseable pues los azúcares concentrados representan un alto contenido calórico y es mejor que el paciente operado deje estos alimentos para siempre.
Debemos considerar que al igual que en cualquier otra cirugía puede haber complicaciones alejadas. Lo más frecuente que podría ocurrir son las adherencias o bridas que provocan obstrucción intestinal, que pueden requerir una intervención quirúrgica. Esto en muy poco frecuente sin embargo es importante especialmente para los pacientes de provincia que se contacten con el equipo quirúrgico para dar una orientación al médico que los está viendo en su ciudad.
En todo caso es importante mantener un contacto estrecho con su equipo médico para resolver cualquier duda que pueda surgir.